Zurra que te zurra y así andará la burra.
El flojo trabaja doble.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Año de hierba, año de mierda.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Buena olla y mal testamento.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Como poroto de la chaucha.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Solo como Adán en el día de la madre
El uso es maestro de todo.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Poca ayuda no es estorbo.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
A ese andar, llévalos mi baca.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
La reputación dura más que la vida.
Al que le pique, que se rasque.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
La flor caída no vuelve a la planta
El ladrón no roba jamás una campana.
Cual es el rey, tal es la ley.
Donde pan comes migas quedan.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Con otra idea llegaron a la aldea.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Nadie experimenta en cabeza ajena.