Sin un duro, no ha futuro.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
A la vejez aladares de pez.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Ir a amarrar el zorro.
No hay más chinche que la manta llena.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Casamiento malo, presto es concertado.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Año de pitones, año de cabrones.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Codicia mala a Dios no engaña.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Hombre casado, burro domado.
Vale más ser ralos que calvos.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Plata en mano, culo en tierra.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Gato enratado no quiere pescado.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Alabanza propia es vituperio.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Oficio ajeno, dinero cuesta.