Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Es más popular que la adelita.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
El movimiento se demuestra andando.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Para el solano, agua en mano.
Entre más apuro menos prisa.
Como es el padre, así es el hijo.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El agua va siempre al río.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
¡A darle que es mole de olla!
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Buena crianza no pierde punto.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Quien da para recibir no da nada
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Dios aprieta pero no ahoga.
No te salgas por la tangente.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Por la panza empieza la danza.
Duerme más que un gato con anemia.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Cada burro apechuga con su carga.
Remendar y dar a putas.