¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Tiene más dientes que una pelea de perros
El silencio no ha sido jamás escrito.
Ganar, poco vale sin guardar.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
No fío, porque pierdo lo mío.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
El mundo da muchas vueltas.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Septiembre benigno, octubre florido.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
El primer deber del amor es escuchar.
Cama de novios no la tienen todos.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
El hombre propone y Dios dispone.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
A camino largo, paso corto.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Primero la firmita y luego la camita.
Miren quién habló, que la casa honró.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.