A la feria se va por todo; pero por narices no.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Quien calla otorga
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
El oficio hace maestro.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Patada de yegua no duele.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
De los celos, se engendran los cuernos.
La razón la tiene Sansón.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Bonito era el diablo cuando niño.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
A largos días, largos trabajos.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
La muerte es imprevisible.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
El comedido sale jodido.
Nadie se muere en la vispera.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Madre solo hay una, y padres muchos...