Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Nobleza obliga.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
A cada rey su trono.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Conócete a ti mismo.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Componte para el marido y no para el amigo.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
El primer amor nunca se olvida
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Llamar al gato, gato.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
El de las piedras hace pan.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
El viejo que se cura, cien años dura.
Hablar más que lora mojada.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
De donde no hay no se puede sacar.
Grandotas aunque me peguen.
No hay mejor vecina que tu cocina.
A buenas horas, mangas verdes
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Nunca falta un roto para un descosido.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.