El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El amor no hace hervir la olla
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La condición hace al ladrón.
El interés dueño del mundo es.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Loquillo y los Trogloditas.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Callemos, que el sordo escucha.
Nada es barato sin una razón.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Ir de trapillo.
Se sincero y honesto siempre.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
La mujer es gente en la letrina.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Que chulo tu chucho colocho
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Todo en exceso hace daño.