Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Como es la madre, así es la hija.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
El que se afloja se aflige.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
La fantasía es necesariamente inútil
Pasado mañana, mañana será ayer.
Mujer enferma, mujer eterna.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Un clavo saca a otro clavo.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
A jugar y perder, pagar y callar.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
La fama propia depende de la ajena.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Donde lloran esta el muerto.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
El tiempo es oro.
El diablo está en los detalles.
Buena carrera del buen caballo se espera.