La casa hecha y el hueco a la puerta.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
De padres gatos, hijos michinos.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Bueno es caer para más valer.
Casa sin madre, río sin cauce.
Un amigo vale cien parientes
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El que mucho ofrece, poco da.
A más años, más desengaños.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Quien tenga tiempo que no espere
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Pastelero a tus pasteles.
La glotonería acaba con muchos.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Enójate pero no pegues.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Cinco: por el culo te la hinco.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.