La que fácil llega, fácil se va.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Para colmo de males, tratar con animales.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Agua corriente, agua inocente.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
La barca pasa, pero el río queda.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Enójate pero no pegues.
No hay mal que por bien no venga.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
A burra nueva, cincha amarilla.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Del lobo un pelo.
La madurez solo se vive una vez.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Hacerse la boca agua.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cada loco con su tema.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Si necesitas una mano, la encontrarás al final de tu brazo.
Cabellos y problemas no faltan nunca.