Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Es tiempo de vacas flacas
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Vive tu vida y no la de los demás.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Obra acabada, a dios agrada.
El que se casa, quiere casa.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Querer matar dos moscas de un golpe
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
A consejo ido, consejo venido.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
De desgraciados está el mundo lleno.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Los buenos modos agradan a todos.
Nada con nada, total nada.
Hombre osado, bien afortunado.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Quien en ti se fía, no le engañes.
El buen mosto sale al rostro.
Di mentira, y sacarás verdad.
Por el árbol se conoce el fruto.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Que no te den gato, por liebre.
Cada cosa tiene su precio.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Cada mochuelo, a su olivo.
La zorra se conoce por la cola.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.