Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La belleza es un reino que dura poco
Primero mis dientes y después mis parientes.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Hay que dar para recibir.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Pa' todo hay fetiche.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Un buen día vale por un mal mes
El corazón es un guía que los pies siguen
Bailando con la más fea
Juego de bolos no lo entienden todos.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Roer siempre el mismo hueso
A la hija casada sálennos yernos.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Fortuna te dé Dios, talento no.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto