En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Hay que poner tierra de por medio.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El tiempo todo lo cura
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Lo quiero, para ayer.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Un ten con ten para todo está bien.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Tranquilidad viene de tranca.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La envidia es una mala consejera.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Jugar y pasear solo por recrear.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No existe más amor que el amor a primera vista
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Hablar a tontas y a locas.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.