Común conviene que sea quien comunidad desea.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Gente castellana, gente sana.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
De un peligro, con otro me libro.
Pan ajeno nunca es tierno.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
El hambre es una fea bestia
El agradecido no olvida el bien recibido.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
A la mujer casada, el marido le basta.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Puta me veas y tú que lo seas.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A dos palabras tres porradas.
El tiempo lo arregla todo
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Copas son triunfos.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
No hay alegría sin aburrimiento
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El amor no hace hervir la olla
El amor entiende todos los idiomas
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Todo en la vida tiene su medida.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Palabras y plumas el viento las tumba.