El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La vida es una universidad.
Salir junto con pegado.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El hable es plata, el silencio es oro.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El amor es como el agua que no se seca.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Bien te quiero y mal te hiero.
La vida es un misterio, desvelalo.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Maestre por maestre, seálo éste.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Del odio al amor hay solo un paso.
Mejor solo que mal acompañao.
Al pez, una vez.
Una buena mañana hace buena la jornada.
A llorar al cuartito.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Juramento, juro y miento.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El que guarda siempre encuentra.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Donde hay caridad, hay paz.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
En el amor solo el principio es divertido
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Tiempo pasado, con pena recordado.
La fortuna a los audaces ayuda.
Hacer la del humo.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.