Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Bien convida, quien prestó bebe.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Come y bebe, que la vida es breve.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Buena condición vale más que discreción.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
El hombre es para el hombre un espejo.
Hacer de necesidad virtud.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Lo hermoso, a todos da gozo.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
De la esperanza vive el cautivo.
La alegría todo mal espanta
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Estas son de mi rodada.
A Dios, lo mejor.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
La ocasión es la madre de la tentación.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
A la sombra del favor, crecen vicios.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Amor con celos, causa desvelos.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Hermano mayor padre menor.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.