Lo escrito, escrito esta.
A chico santo, gran vigilia.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Pon y te llamaran gallina.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
La pereza es la madre de todos los vicios.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Puta en ventana, mala mañana.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
No se pierde lo que se dilata.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Remendar y dar a putas.
Abril, lluvias mil.
Probando es como se guisa.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Reunión de pastores, oveja muerta.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
De chica candela, grande hoguera.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Los bienes son para remediar los males.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
No des consejo a quien no te lo pide.
Hija que casas, casa que abrasa.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.