El viejo que se cura, cien años dura.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Nadie querría para sí.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Soltero maduro, maricón seguro.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Según es el dinero, es el meneo.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Para aprender, perder.
También de alegría se puede morir
Dan el ala para comerse la pechuga.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
En cada casa, un solo amo.
Palos con gusto no duelen.
Sigue los impulsos de tu corazón
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
La muerte todo lo ataja.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Esquílalas pero no las desuelles
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El que no arriesga no gana.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.