De buena casa, buena brasa.
La glotonería acaba con muchos.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
A ruin, ruin y medio.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Manos duchas comen truchas.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
A lo que no puede ser paciencia.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
El que asno nace, asno se queda.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El asno solo en la muerte halla descanso.
El que se casa, por todo pasa.
A la hija, tápala la rendija.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
A consejo ido, consejo venido.
Comer bien o comer mal, va en un real.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Las horas amargas, son mucho más largas.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
El que camina, no estorba.
Quieres más o te guiso un huevo.
A marido ausente, amigo presente.
Cada uno canta como le pagan.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Lo raro es caro.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.