Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Más barato es cuidar que edificar.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Haz bien y no acates a quien.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
El pasajero se conoce por la maleta.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Salud y pesetas salud completa.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
En la duda, ten la lengua muda.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Cosa hallada no es hurtada.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El hombre es para el hombre un espejo.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Hay de todo en la viña del Señor.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Ver para creer.