El sabio calla, el tonto otorga.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
No es por el huevo, sino por el fuero.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
De día y con sol.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Más alimenta el pan casero que el que vende el panadero.
El rostro es el espejo del alma.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Acá como allá, y allá como acá.
Zapato que aprieta, no me peta.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Sin precio no se han las mujeres.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Cazador, mentidor.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
No dejar títere con cabeza.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Predicar en desierto, sermón perdido.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El vino hace buena sangre
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Limando una viga se hace una aguja.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Callen barbas y hablen cartas.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Cada casa es un caso.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.