A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
La sed por el oro, socava el decoro.
Burgáles, mala res.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Yo que callo, piedras apaño.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
De mercader a ladrón, un escalón.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El triunfo de los crueles es breve
Señor por señor, el padre es el mejor.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
El dinero corrompe al hombre.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
La soledad no trae felicidad.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Al loco y al fraile, aire.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Quien debe y paga, no debe nada.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Hacer callar es saber mandar.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.