En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Cada día trae su propio afán.
Las indirectas del padre Cobos.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Algo es algo, menos es nada.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Cuidados ajenos, matan al asno.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Dar un cuarto al pregonero.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Libros cerrados, no hacen letrados.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
A la guerra, con la guerra.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Esto es pan comido.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Muchos pocos hacen un mucho.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cavas tu tumba con los dientes.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.