En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Quien huelga no medra.
Pedir peras al olmo.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Te quiero Andrés, por el interés.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Querer es poder.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
La crianza es buena los trece meses del año
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Hermano mayor padre menor.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Al que madruga, Dios le ayuda.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
De la abundancia viene la vagancia.
A buen servicio, mal galardón.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Al erizo, Dios le hizo.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ido el conejo me das consejo.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Eres lo que comes.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
El dolor físico solo el que lo siente.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Otros vendrán, que bueno me harán.