Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
De lo que se come se cría.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Valor y querer, facilitan el vencer.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Cabeza grande, talento chico.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
La naturaleza proveerá.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
En la necesidad se conoce la amistad.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Real ahorrado, real ganado.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Las cosas en caliente pegan.
Camina más una hormiga que un buey echado.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Confesión obligada, no vale nada.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Esto es de rompe y rasga.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Una buena bota, el camino acorta.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Después del palo dado ni Dios lo quita.