¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
De lo que se come se cría.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Valor y querer, facilitan el vencer.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Cabeza grande, talento chico.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
La naturaleza proveerá.
En la necesidad se conoce la amistad.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Real ahorrado, real ganado.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Las cosas en caliente pegan.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Esto es de rompe y rasga.
Confesión obligada, no vale nada.
Una buena bota, el camino acorta.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Meterse en la boca del lobo.