Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
El perro con rabia, de su amo traba.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Por la plata baila el mono.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Unos mueren para que otros hereden.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Para saber, has de leer.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Las paredes oyen.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El tonel vacío mete más ruido.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
La nieve es la cobija del agricultor.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El pan es freno del vino.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
La ley pareja no es dura.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El que a los suyos se parece, honra merece.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Sin un duro, no ha futuro.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.