Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cada criatura obra según su natura.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
La boda de los pobres, toda es voces.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A pan duro, diente agudo.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Del viejo el consejo.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
De casta le viene al galgo.
La Justicia entra por casa.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Como chancho en misa.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Nadie se meta donde no le llaman.
Bolsa llena, quita las penas.
Al potro y al niño, con cariño.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.