Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Baila Antón según le hacen el son.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
La muerte, al pobre no se atreve.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Del favor nace el ingrato.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
El mundo es de la gente activa
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El que mucho duerme poco aprende.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Freídle un huevo, que dos merece.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Mujer Besada mujer ganada.
Juego y paseo, solo para recreo.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Pascua pasada, el martes a casa.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Dar puntadas.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.