Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Bonete y almete hacen casas de copete.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Buena olla y mal testamento.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
A mala leña un buen brazado.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Oir a todos, creer a pocos.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
La buena cena, temprano suena.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
El santo ausente, vela no tiene.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Aire gallego, escoba del cielo.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El tomate hasta que se remate.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.