El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Quien bien ata, bien desata.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Dios no espera año para castigar.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
A bien obrar, bien pagar.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Lo pasado, pisado.
El que rompe, paga.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
La pasión embellece lo feo
Mucho preito hace mendigo.
Casa chica infierno grande.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
A consejo malo, campana de palo.
Tres al saco y el saco en tierra.
Viejos los cerros y reverdecen
Para el solano, agua en mano.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
La pereza es la madre de la pobreza.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El niño regalado, siempre esta enojado.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Dios, si da nieve, también da lana.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
El sastre de fama, conoce la trama.
Sabio en latín y tonto en castellano.