Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El tiempo es el mejor consejero
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
En casa llena el loco no se apena.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Más vale bien amigada que mal casada.
Ladran, pues cabalgo.
Artero, artero, más non buen caballero.
A todo coche, le llega su sábado.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El que es sabio nunca enceguece.
Hermanos hay tanto por hacer!
Al amigo, nunca lo pruebes.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Hacer algo de cayetano.
A llorar al cuartito.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Buena crianza no pierde punto.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Donde lloran esta el muerto.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Las cosas se parecen a sus dueños.