Barco en varadero, no gana dinero.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A caballo grande, grandes espuelas.
Mano lavada, salud bien guardada.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Quien lo hereda no lo hurta.
Mala olla y buen testamento.
Lentejas, comida de viejas.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Has lo que debes y no lo que puedes.
Nadie da palos de balde.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Haz lo que haces.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Nada necesita quien tiene bastante.
Carne de cochino, pide vino.
Jodido pero contento.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Al gorrino y al melón, calor.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Con afán ganarás pan.
A diente cogen la liebre.
Lo que mucho se usa, poco dura.
De buena casa, buena brasa.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Viento del solano, agua en la mano.
El hombre pone y la mujer dispone.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Casa empeñada, pobre y desamparada.