Del mal pagador, siquiera en pajas.
Nada puede dar quien nada tiene.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Fiar, en Dios y en otro no.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Dar una de cal y otra de arena.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Jugar a dos barajas.
Al pez, una vez.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Si no sobra es que falta.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Juego de manos, rompedero de ano.
Hacienda que otro gano poco duró.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
pajero como tenedor de oveja.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Cargos son cargas.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
El que mucho ofrece, poco da.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
El buen pagador no necesita prenda.
Ganar, poco vale sin guardar.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Casa de muchos, casa de sucios.