Con promesas no se cubre la mesa.
Con solo honra no se pone olla.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Dame pan y llámame perro.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Dar un cuarto al pregonero.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
De comerciar a robar, poco va.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
De cuero ajeno, correas largas.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
De donde no hay no se puede sacar.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Del ahorro viene la posesión.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.