Más obrar que hablar.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
La duda es la llave del conocimiento.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Compañía de dos, compañía de Dios.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Culo veo, culo quiero.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
La suerte y la muerte no escogen.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Nadie querría para sí.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
La envidia acorta la vida.
Soltero maduro, maricón seguro.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Lo que no se conoce no se apetece.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Lo que va viene.
Quien bien quiere, bien obedece.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
No hay boda sin tornaboda.
En la boda, quien menos come es la novia.
No me quieras dar gato por liebre.
Llegar al humo de las velas.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Más vale bien amigada que mal casada.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
No hay mejor palabra que la que está por decir.