Para que quiere cama el que no duerme.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Mujer pecosa, mujer candela.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Cartas cantan.
La felicidad es como un león insaciable
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
A cada cosa le llega su tiempo.
La manda del bueno no es de perder.
El marido celoso nunca tiene reposo.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Más vale algo que nada.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Codicia mala a Dios no engaña.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Todo mi gozo en un pozo.
El trabajo ennoblece.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo