Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
No hay año sin desengaño.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Las cosas lo que parecen.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Ante la duda, la más madura.
Demasiada amistad genera enfados
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Favores harás, y te arrepentirás.
La boda de los pobres, toda es voces.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El sol brilla para todos.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La letra mata, su sentido sana.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Mujer enferma, mujer eterna.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Para creer hay que querer creer
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Me importa un comino.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Pan ajeno, caro cuesta.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Amigo lejos, amigo muerto.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El primer paso es el que cuesta.
La mano que no puedes morder, bésala.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado