El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La primavera la sangre altera.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El papel que se rompa él.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
La esperanza es el pan de los pobres.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Con la muerte todo se acaba.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Roma, acuerdos y locos doma.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Del favor nace el ingrato.
Boca de miel y manos de hiel.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Mal es acabarse el bien.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.