Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Primero es Dios que todos los santos.
La suavidad domina más que la ira.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
La vida es una universidad.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Querer matar dos moscas de un golpe
Las flores son para los muertos.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
A la cama no te irás sin saber algo más.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Toda flor quiere ser fruto.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Pan con queso sabe a beso.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
La mejor suegra, la muerta.
Amistad de juerga no dura nada.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La vida es grata, a quien bien la acata.
La madurez solo se vive una vez.
Hasta la muerte, todo es vida.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.