Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Colgar los guayos.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
A burra nueva, cincha amarilla.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Cielo a corderos, agua a calderos.
A pan duro, diente agudo.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Al buen sordo, pedo gordo.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Borrego al camión, duro a la montera.
A catarro gallego, tajada de vino.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Carnero, comer de caballero.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Aseada aunque sea jorobada.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Arandino, borracho fino.
A carne mala, buena salsa.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Pa'trás como las del marrano.
A la mujer brava, la soga larga.
pajero como tenedor de oveja.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Al desganado, darle ajos.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Burgáles, mala res.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
De buen caldo, buenas sopas.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.