Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Favorecer, es por norma perder.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Antes verdugo que ahorcado.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Dulce y vino, borracho fino.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
A refajo verde, ribete encarnado.
Burro cansado, burro empalmado.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Siempre hay un roto para un descosido.
A misa temprano nunca va el amo.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Dios acude siempre.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Cada uno es artífice de su ventura.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Suerte, y al toro.
El pobre de su pobreza no sale.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Habiendo don, tiene que haber din.
Ayúdate que Dios te ayudará.
A Dios, lo mejor.
Contigo, pan y cebolla.
A carne mala, buena salsa.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Antes di que digan.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Irse por los cerros de Úbeda.
Calles mojadas, cajón seco.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Porfía mata venado, que no venablo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Más vale la seguridad, que la policía.