Señores lo dan y siervos lo lloran.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
No habiendo lomo, de todo como.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Dios castiga, pero no ha palo.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
La avaricia rompe el saco.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Dar palos de ciego.
Navarro, ni de barro
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Para el avaro, todo es caro.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Más peligroso que chocolate crudo.
Palo dado ni Dios lo quita.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Los difuntos, todos juntos.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
No valdees aguas desconocidas.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Armas y dineros buenas manos quieren.