Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A cada santo su vela
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
La fe no tiene miedo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Ahora adulador, mañana traidor.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Más vale poco que nada.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
La suerte es de los audaces.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Ofrecer el oro y el moro.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Abriles y condes, los más traidores.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Que chulo tu chucho colocho
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Hacerte amigo del juez