Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Llevar agua al mar.
Confesión hecha, penitencia espera.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Al buen callar, llaman Santo.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Más doblado que carpa de camión.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
No sufras por calenturas ajenas.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Ingratos hacen recatados.
Al mal paso, darle prisa.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Más verga que el Trica programando.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Vale más una vieja que un pejeverde.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
La cascara guarda el palo.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
La esperanza es el pan de los pobres.
Limosnero y con garrote.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Irse a chitos.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Vino sacado hay que gastarlo.
A todo coche, le llega su sábado.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Primero comer, que ser cristiano.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El hambre es la mejor salsa
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.