Primero es Dios que todos los santos.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Averiguelo, Vargas.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Son como uña y mugre.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Dios los cría y el diablo los junta.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Oro es, lo que oro vale.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El que tiene tierra, tiene guerra.
El hombre después que le roban, pone candado.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
A amo ruin, mozo malsín.
A dineros dados, brazos quebrados.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Llevar adarga para viivir vida larga.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Gato escaldo del agua fría huye.
El sol sale para justos y pecadores.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Dios da, nunca vende.
No ha visto muerto cargando basura.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Estoy hasta las manos.
Abre la boca que te va la sopa.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
El ladrón juzga por su condición.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
El santo ausente, vela no tiene.