Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
De los hombres se hacen los obispos.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
A gran arroyo, pasar postrero.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Para sabio Salomón.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A chico caudal, mala ganancia.
Hacer del san benito gala.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Viejo con moza, mal retoza.
La Cruz, la viña reluz.
Santo que no es visto no es adorado.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
A mal Cristo, mucha sangre.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Por San Blas, el besugo atrás.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Írsele a uno el santo al cielo.
Caridad con trompeta, no me peta.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
A gran pecado, gran misericordia.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.