En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Roma, acuerdos y locos doma.
A feria vayas que más valgas.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Callemos, que el sordo escucha.
Espanya és de qui més s'afanya.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Putas y frailes andan a pares.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
A chico santo, gran vigilia.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
A buen santo te encomiendas.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.