Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
El buscador es descubridor.
Dinero guardado, barco amarrado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Vino mezclado, vino endiablado.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Bien ama quien nunca olvida.
Difama, que algo queda.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
La gloria del amante es la persona amada.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Mal duerme quien penas tiene.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
La honestidad es un vestido de oro
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
El ojo quiere su parte
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Casa chica infierno grande.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
La casa esta donde el corazón.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Nadie da palos de balde.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Lo que haces, encuentras.
Al son que te tañan, a ése baila.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.