Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Casa de esquina, para mi vecina.
Ajo hervido, ajo perdido.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Abogacía que no zorrocía.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Abogado de ricos, mal de pobres.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Magra olla y gordo testamento.
A gran salto, gran quebranto.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Remendar y dar a putas.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Los vicios no necesitan maestro.
No hay pero que valga.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
El follo del santo, no hiede tanto.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.