Arena y cal encubren mucho mal.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
No es posible defenderse del aburrimiento
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
La sierra, con nieve es buena.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Buena vida si refrenas tu ira.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Del mal manjar, un bocado nomás.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Buena barba, de todos es honrada.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Calumnia, que algo queda.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Arandino, borracho fino.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Casa cerrada, casa arruinada.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Ama como el lobo ama a la oveja
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Mal largo, muerte al cabo.
El buen libro de las penas es alivio.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Olla quebrada, olla comprada.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
La mujer loca, por la vista compra la tela.